Helado Negro y Reyna Tropical anuncian su álbum debut colaborativo, Helado Tropical, que se lanzará el 17 de julio a través de Psychic Hotline. El álbum ya está disponible para preordenar en formato LP, CD y digital.
El primer sencillo, “Tocando”, viene acompañado de un video oficial dirigido por Josh Finck. “Tocando” es una de las grabaciones más viscerales del álbum. Construida a partir de una base rítmica preexistente que Helado Negro presentó durante sus sesiones, la canción tomó forma tras más de un día sin dormir. Reyna Tropical recuerda la espera, aguardando a que llegaran las letras, antes de finalmente plasmarlas en lo que describe como un torrente casi ensayístico. El resultado es una canción que combina tensión y ternura: una meditación sobre las relaciones que se siente frágil y tensa a la vez, íntima pero con un matiz de advertencia.
Roberto Carlos Lange (también conocido como Helado Negro) y Fabi Reyna (también conocidx como Reyna Tropical) se conocieron en junio de 2024 en Carolina del Norte, gracias a un amigo en común y una invitación informal para pasar tiempo en el estudio. Lo que podría haber sido una breve sesión se convirtió en algo parecido a una convivencia de tres días: una mezcla de conversación, curiosidad y riesgo creativo. Reyna Tropical, quien suele trabajar en colaboraciones íntimas y de larga duración, llegó sin estar segurx de lo que significaría abrir su proceso creativo a alguien nuevo. Helado Negro, conocido por expandir el lenguaje sonoro y emocional de la música latina, llegó con una apertura similar: sin expectativas, solo con la voluntad de ver qué surgía.
Lo que surgió fue inmediato; en lugar de una colaboración gradual, ambos se vieron impulsados por ella, creando canciones en tiempo real, respondiendo a los instintos del otro sin sobreexplicarlos. No había una división rígida de roles. Uno proponía una idea, el otro respondía. Una melodía sugería un ritmo; Un ritmo transformaba una letra. “Nunca nos sentimos completamente estancados”, recuerda Roberto. “Era simplemente como ‘¿y ahora qué?’, e incluso dentro de las canciones, al intentar crear estos micromundos, nos emocionaba cada momento”.
Esa sensación de impulso se convirtió en la base de Helado Tropical, un proyecto de nueve canciones que se siente a la vez ligero y profundamente arraigado. Construido con guitarras, cajas de ritmos y sintetizadores, el álbum se resiste a una categorización sencilla. Se sitúa en algún punto entre lo ambiental y lo rítmico, lo íntimo y lo expansivo; esencialmente, un lenguaje sonoro propio, moldeado tanto por la emoción como por la forma.
